Tengo que confesar algo. Bueno, no es una confesión, porque supongo que casi todos los que me conocen más o menos profundamente se han dado cuenta de ello.
Tengo que confesar que soy extremadamente vehemente y autoritario cuando discuto.
[¡¡Ohh!! ¡Ahhhhh!]
No, en serio. Muchas veces me molesta el no ser capaz de expresar mis ideas de un modo razonable. Ojo, que a veces lo consigo, ¿eh? Sobre todo cuando es a través de un teclado. Pero muchas otras no, y casi siempre es cuando es una discusión hablada.
Y eso echa a perder intercambios de opiniones que serían tremendamente interesantes si yo no apabullara al "contrario" o el "contrario" no llegara a la conclusión de que soy un extremista en posesión de la Única Verdad.
La verdad es que creo que eso está relacionado con el hecho de sentirme despreciado por mi condición de generalista. Pero ya expondré eso en otro momento.
El otro día estaba el bueno de Copépodo (que por siempre continúe invertebrado) en mi casa, dispuestos a iniciar una agradable velada rolera, cuando surgió una queja contra los informáticos por parte de Jez y que yo secundé al momento.
No viene al caso el porqué de la queja, pero sí la subsiguiente discusión que acabó de manera un tanto abrupta.
Era una opinión y una queja el hecho de que Jez y yo consideramos, de una manera prejuiciosa, claro, que los informáticos son unos incultos que se saltan las normas ortográficas y están muy pagados de sí mismos. Y que dicen saber de todo pero en realidad no saben de nada. Sólo saben matemáticas y diseñar máquinas lógicas, nada más. No se puede hacer una carrera universitaria de lo que no es más que un hobby.
Y yo, claro, me mostré un tanto vehemente y autoritario al decir eso.
¿Prejuicioso? Sí. ¿Mal expresado? También.
Copépodo dijo que el no creía que eso fuera así (expresado de un modo mesurado y razonable, además) y que él podría ser malvado y decir que los ambientólogos también podríamos caer dentro de esa definición de "no saber de nada". Eso lo discutiré en otra ocasión, jeje, aunque adelanto que considero que es falso... aunque no se aleja excesivamente de la verdad.
Después la discusión se cortó, no recuerdo por qué, y continuamos roleando satisfactoriamente. Pero me queda la espinita de no haber podido tener una discusión agradable. Y es que yo no soy una persona agradable con la que discutir de palabra. Soy muy inteligente, bastante culto, tremendamente empático... y extremadamente seguro de mis convicciones. Por eso, además de no poder disfrutar de una agradable discusión (salvo que todos estemos de acuerdo) en la que realmente tengo algo que aportar (no me gusta la falsa modestia), después no disfruto porque me doy cuenta de que no soy una persona con la que disfrutar una discusión.
Ahí va lo que considero sobre el asunto que no llegamos a discutir, amigo Copépodo, si es que acabas pasando por aquí, jeje:
Considero que los informáticos,
per se, no poseen el bagaje cultural que poseen el resto de carreras científico-técnicas. Son como matemáticos muy especializados. Le añadimos el hecho de que las disciplinas matemáticas suelen atraer a la gente más dotada intelectualmente (al menos a las mejor dotadas de inteligencia aritmético-lógica) y obtenemos a gente que, sí sólo tenemos en cuenta su carrera universitaria, desconoce la mayor parte de las leyes y teorías naturales así como la típica cultura humanística y que, además, es lo suficientemente inteligente como para sentirse por encima de los demás.
Esto es una opinión de base.
Ser informático no implica el no querer culturizarse. No implica el no querer saber más, el no ser curioso e inquisitivo. Igual que no implica el no saber usar las tildes o las comas. Aunque hay que añadir que eso pasa con todos los profesionales en todos los ámbitos de la profesionalidad. La incultura, al final, viene de lo que uno quiera o no quiera... y sólo si uno mismo quiere culturizarse es cuando sale de ese estado de incultura.
La informática es una disciplina muy novedosa. Y hablo en su total conjunto. Hace 40 años no había ordenadores. Ello implica que los maestros informáticos aprendieron informática por ellos mismos. Es decir: la informática actual es el resultado de las consideraciones, opiniones, normas y leyes creadas por gente que sigue viva. Mientras que el
corpus general del conocimiento del resto de disciplinas científico-técnicas se remonta a generaciones atrás, la informática surgió como un entretenimiento anteayer. Mi propio padre, químico, era uno de los locos de las tarjetas perforadas allá en los 80s.
Por otro lado, los informáticos siguen siendo "gente". Eso implica que siguen estando dentro de la población y, por tanto, sujetos a la Ley del 80% (que, por otra parte, también es una hipótesis que yo sostengo y que no está científicamente contrastada). Sigue habiendo el mismo volumen (más o menos) de gilipollas inmaduros entre los informáticos que entre cualquier otro grupo profesional, lo que pasa es que los informáticos son tan inteligentes que... bueno, la unión de gilipollas e inteligente da como resultado a un pedante insufrible.
Si tenemos en cuenta que mi campo de estudio (los
SIG) son herramientas informáticas creadas por informáticos y usadas por gente que en su mayor parte no tiene idea de informática... ¿Sabéis cuántos expertos en Ciencias de la Tierra, aquí en España, son expertos en SIG? Seguramente con deciros que yo soy uno de esos pocos expertos bastará para que comprendáis que es algo que no abunda. Eso quiere decir, además, que tengo que tratar mucho con informáticos. Conozco a más de 10 y a más de 20, y no superficialmente. Y es complicado trasladar mi forma de pensar la ciencia a como la piensan los informáticos que conozco, lo que resulta en frustraciones por ambas partes.
Uno va y generaliza y... expresa en voz alta lo que no es más que un prejuicio muy desafortunado: los informáticos son unos pedantes insufribles que no saben escribir y que piensan que saben más que el resto. Como los físicos y los biólogos... (noooo, es broma...).
Eso es, evidentemente, un juicio falso y que, razonablemente pensado, no se sostiene por ningún lado.
Porque conozco informáticos muy inteligentes que no son nada incultos o que, por lo menos, leen todo lo posible para aprender más y poseen la curiosidad del científico nato.
Porque conozco informáticos que saben usar tildes aunque en su trabajo no las usen porque no son caracteres usuales.
Porque conozco informáticos capaces de dar clases de historia a un estudiante de historia.
Pero, por otro lado,
también conozco informáticos que son unos pedantes insufribles a los que desearía cocer a fuego lento mientras les obligo a escuchar los grandes éxitos de Chayanne.
Hala, hasta la próxima vez que quiera discutir con alguien y no lo haga bien.
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