Ya casi ha pasado un mes desde que estoy en Madrid.
Desde entonces NO he conseguido curro. Nada.
Es cierto que la cosa está complicada, pero no debería ser tan difícil encontrar un trabajo para el que esté capacitado. Y que no sea repartir pizzas, gracias. Eso ya lo he hecho y no tengo ganas de repetir la experiencia.
¿Qué más decir? Madrid es caro. Punto. Bastante más que Salamanca. Los alquileres de pisos están por las nubes, la comida cuesta mucho y no me parece normal que te claven 1'5 € (o más) por un café con leche de tamaño normal hecho con café torrefacto.
Comparado con Salamanca (o hasta Pucela) Madrid es un lugar muy sucio. Las aceras están llenas de mierda. Salvo en las avenidas céntricas es normal ver regueros de meados junto a una esquina o un canalón. Por las calles de alrededor del piso en el que estoy es normal ver un montón de mierdas de perro.
También se puede decir que el aire de Madrid está lleno de... polucionantes. Por decirlo finamente. No conozco las estadísticas, pero puedo imaginarme el porcentaje de la población con alergias, bronquitis crónica y demás afecciones. No entiendo por qué demonios en una ciudad tan enorme tanta gente se mueve en coche cuando hay un sistema de transporte público que no está nada mal (si queréis quejaros, id a Salamanca; lo veis y luego decís). ¿Por qué ayer frente a Callao, mientras cruzaba el semáforo, contabilicé una veintena de coches con un solo ocupante (el conductor)? Veinte coches mientras cruzaba la calle. ¿Cuántos vehículos habría en total parados en el semáforo en ese momento? ¿Treinta? ¿Dos tercios con un solo ocupante? Joder...
No todo iban a ser pegas.
También se puede decir de Madrid que hay de todo y todo lo tienes (relativamente) cerca. En Salamanca o incluso en Valladolid si quieres algo... que se sale de lo normal (y me refiero a literatura o discografía que no son best-sellers, por ejemplo) tienes que pedirlo por correo.
Hay espectáculos (danza, teatro, música) que sólo se pueden ver aquí. Hay museos que sólo se pueden ver aquí.
A finales de otoño en Madrid la temperatura es como la de a principios en Salamanca. Cosas de estar en la vertiente sur de una cadena montañosa y milagros del efecto "isla térmica". Supongo que en verano es para acojononarse. O no, vete a saber. En la meseta tenemos un dicho: "aquí, nueve meses de invierno y tres de infierno".
Hay gente estupenda que vive aquí y hace que la estancia en la Villa y Corte sea más llevadera de lo que podría ser.
Dentro de 15 días este blog cumple dos añitos. Y al día siguiente me quedará un año para entrar en la treintena...
Espero que entonces el panorama haya mejorado un poco.
.
Entradas relacionadas: JADP, La vida del postgraduado, Mascota del blog, Los Madriles.
Desde entonces NO he conseguido curro. Nada.
Es cierto que la cosa está complicada, pero no debería ser tan difícil encontrar un trabajo para el que esté capacitado. Y que no sea repartir pizzas, gracias. Eso ya lo he hecho y no tengo ganas de repetir la experiencia.
¿Qué más decir? Madrid es caro. Punto. Bastante más que Salamanca. Los alquileres de pisos están por las nubes, la comida cuesta mucho y no me parece normal que te claven 1'5 € (o más) por un café con leche de tamaño normal hecho con café torrefacto.
Comparado con Salamanca (o hasta Pucela) Madrid es un lugar muy sucio. Las aceras están llenas de mierda. Salvo en las avenidas céntricas es normal ver regueros de meados junto a una esquina o un canalón. Por las calles de alrededor del piso en el que estoy es normal ver un montón de mierdas de perro.
También se puede decir que el aire de Madrid está lleno de... polucionantes. Por decirlo finamente. No conozco las estadísticas, pero puedo imaginarme el porcentaje de la población con alergias, bronquitis crónica y demás afecciones. No entiendo por qué demonios en una ciudad tan enorme tanta gente se mueve en coche cuando hay un sistema de transporte público que no está nada mal (si queréis quejaros, id a Salamanca; lo veis y luego decís). ¿Por qué ayer frente a Callao, mientras cruzaba el semáforo, contabilicé una veintena de coches con un solo ocupante (el conductor)? Veinte coches mientras cruzaba la calle. ¿Cuántos vehículos habría en total parados en el semáforo en ese momento? ¿Treinta? ¿Dos tercios con un solo ocupante? Joder...
No todo iban a ser pegas.
También se puede decir de Madrid que hay de todo y todo lo tienes (relativamente) cerca. En Salamanca o incluso en Valladolid si quieres algo... que se sale de lo normal (y me refiero a literatura o discografía que no son best-sellers, por ejemplo) tienes que pedirlo por correo.
Hay espectáculos (danza, teatro, música) que sólo se pueden ver aquí. Hay museos que sólo se pueden ver aquí.
A finales de otoño en Madrid la temperatura es como la de a principios en Salamanca. Cosas de estar en la vertiente sur de una cadena montañosa y milagros del efecto "isla térmica". Supongo que en verano es para acojononarse. O no, vete a saber. En la meseta tenemos un dicho: "aquí, nueve meses de invierno y tres de infierno".
Hay gente estupenda que vive aquí y hace que la estancia en la Villa y Corte sea más llevadera de lo que podría ser.
Dentro de 15 días este blog cumple dos añitos. Y al día siguiente me quedará un año para entrar en la treintena...
Espero que entonces el panorama haya mejorado un poco.
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