Vulnerabilidad y Desarrollo

Llevamos una temporadita maja en cuanto a terremotos. En cuatro meses ha habido 3 muy gordos. Que nadie venga ahora a decirme que eso es señal del apocalipsis, del ragnarok o de que Rosendo se retira. Es normal que, en las zonas en las que han producido, haya una media de 1 terremoto al año. De menor o mayor violencia, vale, pero 1 de media. ¿Por qué? Porque están sobre bordes de placa

Las había mejores, pero es que ésta es muy mona, toda llena de colorines.
  • Haití está sobre la Placa del Caribe, muy pequeña y activa, junto al borde con la Placa Norteamericana
  • Chile está, todo él, sobre el borde entre la Placa Suramericana y la Placa Nazca
  • Qinghai, en China, está entre la Placa India y la Placa Euroasiática.
Zonas muy activas desde hace mucho tiempo. No en vano llevan así desde la Orogenia Alpina (la formación de las grandes cadenas montañosas actuales, como los Alpes, los Andes o el Himalaya).
Pero no es hora de ponerse a hablar de historia geológica.

Lo que quiero apuntar es la relación entre dos conceptos: Desarrollo y Vulnerabilidad.
Hay todo un campo de estudio denominado Análisis de Riesgos Naturales. Yo algo de eso sé, porque en principio me quería especializar por ese lado, aunque al final me haya ido por otro, jeje.
Bueno, el tema es que dentro de este campo hay que definir cuatro conceptos muy importantes:
  • Amenaza: todo aquel evento que tenga una probabilidad de ocurrir y que conlleve como resultado un daño.
  • Riesgo: la probabilidad matemática de que ocurra la amenaza y cree pérdidas.
  • Desastre: la realización de la amenaza.
  • Vulnerabilidad: posible estado futuro que implica un alto riesgo combinado con una incapacidad de hacer frente al desastre.
Como ejemplo:
Si pensamos en una aldea al pie de la ladera de una colina, la amenaza sería una avalancha producida por unas fuertes lluvias, el riesgo sería la probabilidad (ej: 80%) de que ocurriera, el desastre sería que ocurriese y la vulnerabilidad sería la capacidad para paliar o resistir el desastre.

Dicho esto voy a hablar de desarrollo. La ONU tiene un índice de medición llamado Índice de Desarrollo Humano (IDH) que, teóricamente, mide el nivel de desarrollo de un país. La lista abarca 182 países. España, por si a alguien le interesa, está en el puesto 16 (entre 15 y 20, normalmente, un IDH muy alto).

Ahora quiero analizar los terremotos ocurridos este año según estos conceptos.
  • Haiti: este país está el 149 de la lista, lo que indica que es un país con un nivel de desarrollo bajo. Bueno, en realidad es muy bajo. Como tal, se espera que presente una muy alta vulnerabilidad. Así ha sido, claro.
  • Chile: este país está en el puesto 44, un nivel alto. Cabe suponer que su vulnerabilidad ante un terremoto fuera muy baja. Efectivamente, ante un terremoto más violento que el de Haití, las consecuencias fueron mucho menores.
  • China: este gran país ocupa el puesto 92. Eso es un nivel medio, pero casi entra dentro del IDH alto. Es de esperar, pues, que tenga una vulnerabilidad media tirando a alta. Eso parece, ¿no? Pues no, nada de eso. China es supuestamente un país desarrollado que tiene una calidad de vida bastante alta. Por mucho que diga Siesp, que ha estado allí y me ha transmitido sus opiniones personales, este país tiene unos mecanismos realmente pésimos para ayudar a su población cuando sobreviene algún desastre. Cosa que, desde luego, le ocurre a menudo, ya sean terremotos, inundaciones o lo que sea. Vamos, que vivirán de puta madre en algunas zonas del país, pero es pura fachada. En cuanto viene alguna gorda y que no les debería pillar desprevenidos... muertos a tutiplén y pérdidas económicas a mansalva.
Ayer me enteré de que en la zona Qinghai donde ha ocurrido el terremoto no hay ni hospitales...

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4 errantes soñaron:

eulez dijo...

Meneao!

Radagast dijo...

Vaya, elulez, gracias!
Es mi primer meneo, jaja!
Un saludo.

marcelino dijo...

Radagast: este post tuyo es muy esclarecedor del tema. Y bien te creo que aquí en este país nuestro no haya muchos análisis de los riesgos naturales. Y eso era lo que yo quería denunciar en mi post.Los "paisanos" estaban cansados de denunciar por activa y pasiva "que como llueva en condiciones por ahí puede pasar...esto y el otro". Pero a todo oídos sordos...La amenaza existe, el riesgo según, el desastre puede darse y la vulnerabilidad estará en función del nivel de desarrollo. Aquí en Asturias, en Arriondas la vulnerabilidad fue paliada por acciones urgentes de última hora(hospitales más próximos, evacuaciones eficaces y soluciones paliativas relativamente prontas pero está claro que en estas tareas deben establecerse objetivos de seguridad preventivos y por tanto emplear más dinero...y menos en subvencionar actividades de ocio que están bien pero cuando lo necesario esté cubierto.
Seguiré estudiando un poco la temática del suelo y los elementos naturales. Me marece interesante para "un joven" como yo. Saludos a Radagast.

Radagast dijo...

No, Marcelino, no. Si los hay, jajaja (carcajada cínica). Como te decía en tu blog: los hay pero se ignoran convenientemente. ¿Te acuerdas de Biescas? (y digo Biescas porque fue muy sonado, no porque no las haya iguales en tu tierra). ¿De verdad a alguien con dos dedos de frente no se le ocurrió decir que eso de poner un camping en el cauce de un torrente no era muy seguro? Dinero y chitón. Haga vuacencia lo que quiera.

Pero apuntas a la clave: PREVENCIÓN. Si se gastara un poco de dinero en prevención, luego los postes serían mucho menores (pero mucho) cuando se tratara de paliar el desastre.

Te diré una cosa: la edafología, para mí, es preciosa y verdaderamente útil. Y, si te da, mírate cosas de geomorfología, que ahora con lo del "análisis los riesgos naturales" ha dado un repunte en cuanto a consideración (te diré que antes de esto los geólogos "de verdad" denominaban a esta disciplina, con desdén, "geología poética"). Y, claro, el tipo de suelo depende de la forma del terreno (es una de sus tres pricipales variables. Las otras son la litología del lugar y la edad de la superficie), así que estas disciplinas están muy relacionadas.
Corto el rollo y un abrazo, nenu.