Los Sustitutos

No, no voy a hablar de la última película de Bruce Willis. O, al menos, no directamente. Puedo decir que el sábado fui a verla con Lanarch y Jezabel, pero lo que interesa es que la peli me ha hecho reflexionar.

Estamos en un mundo en que cualquiera puede venderse como le dé la gana. En esta Internet 2.0 en la que nos hallamos (que fino queda eso), nada le impide a uno crearse una personalidad que no tenga nada que ver con su yo real. Si yo digo que soy en realidad el doble de Hugh Jackman con el carisma del Doctor Who, ¿quién que no me conozca en persona va a negármelo? (bueno, en este blog he puesto fotos "mías", pero podían ser de cualquiera, ¿no?). ¿Quién dice que Siesp no trabaja como colaborador de Iker Jiménez? ¿Podría Barbijaputa ser en realidad un tipo llamado Antonio Romerales que trabaja como teniente de la Guardia Civil? ¿Tal vez Bichejo no es más que una de las múltiples personalidades ficticias de Chiquito de la Calzada, mientras que Novio es la sublimación hecha persona del friki que todos llevamos dentro? Todo esto podía ser verdad, para qué engañarnos.

He tenido la suerte (o la desgracia, aunque depende de la persona) de conocer a varios blogueros en carne y hueso. Hay chicas virtuales de cuerpo de Miss Universo y mirada de femme fatale que tienen que quitarse a los hombres de encima porque no dan a basto. Chicos virtuales que, con los modales de un caballero victoriano y la cultura de un autor griego, asombran al mundo con su mera existencia. Existen verdaderos paladines virtuales de la causa racional contra las pérfidas hordas de la superstición, soldados del intelecto material que destierran el pensamiento mágico con sus incendiarios ataques por simple vocación altruista. Existen monstruos virtuales de la literatura que deberían ocupar el asiento de la Academia que tiene el Pérez-Reverte, pero las malas lenguas socavan los frutos de su brillante pluma. Hay prodigios del deporte, cómicos carismáticos e ingeniosos, gente a la que les ocurren las más variopintas e inusuales situaciones en su discurrir diario, héroes y heroínas que no salen en los medios de comunicación y tienen que buscar en internet la fama que necesitan. Sólo son ejemplos, y yo mismo conozco a algunos de ésos. Puedo aseguraros que los hay que no son como se pintan ellos mismos. Pero ni de lejos. Podéis intentar adivinar cuáles, pero ya os digo yo que nunca lo sabréis salvo que los conozcáis en persona.

Pero podemos ir a más. Dentro de poco, o eso dicen, Internet no será más que un portal virtual a un mundo enteramente hecho de datos, reflejo de la realidad real, en al que pasearemos con nuestros amigos e iremos de tiendas con ellos sin ni siquiera movernos del sillón. Será la Internet 3.0, o Geointernet. Por ahora ya estamos muy avanzados en ese paso, pero podía ser perfectamente posible que lo que ocurre en la película del B.Willis ocurriera de verdad. Sería entonces realmente imposible saber quién es quién. Es más: ¿a quién le importaría? Pasaríamos la vida en un continuo "yo sé que tú no eres tú, y tú sabes que yo no soy yo". Practicaríamos el juego de disimular la verdad, de tal modo que el propio disimulo se convertiría en la auténtica verdad, ya que ¿qué otra cosa vemos, sentimos, oímos, olemos? Sólo lo que los demás quieren. Sólo lo que nosotros queremos.

En Internet todos mienten en mayor o menor medida, todos tienen sus secretos. En Internet todos fingimos que no nos damos cuenta, mientras practicamos el mismo juego de mentir. En Internet los mentirosos están a salvo porque, si son descubiertos, no tiene más que borrar su cuenta y crear otra (¿para qué apechugar?) . En Internet hay más gente ficticia que usuarios reales.

Yo, lo que hago, es pasar de esa gente. ¿Qué hacéis vosotros?

Editado: por cierto, ¿quién dice que yo no sea el mayor de todos los hipócritas que hay en Internet? Puedo decirlo yo mismo pero, ¿cómo vais a estar seguros? Que no es por mirar a otros... porque es muy probable que vuestros ídolos virtuales sean más falsos que un billete de 3 euros con la cara de Mortadelo...

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7 errantes soñaron:

Bichejo dijo...

JARL!!!

Jezabel dijo...

No quiero ser zorra, pero es que hay gente que NECESITA un sustituto. XDD

Siesp... dijo...

Joder, Rad. Me has descubierto. Iker me hace una transferencia a mi cuenta todos los meses.

Ahora yo, en venganza, diré quien eres: Alejandro Agag.

En realidad, en internet todos podemos ser quienes verdaderamente somos, decimos lo que pensamos, actuamos como somos, y encima no tenemos que avergonzarnos por ser los verdaderos... sólo que con nick, no en nuestro nombre.

A decir verdad, la gente de confianza acaba conociendo las identidades de sus amigos cibernéticos, ¿no?

El "peligro" reside en saber discriminar o no con arreglo a lo que se escribe. ¿Ok?

Saludos.

Radagast dijo...

Bich, te juro que cuando escribía eso ya sabía que ibas a comentar. Y que, además, ibas a decir eso!!. Jajajaja.

Jez, cuánta razón tienes.

Siesp, ésta te la guardo :P. Estoy contigo en lo que dices, pero la gran mayoría de la fauna virtual se escuda en el nick, o ES el nick. Eso sí, discriminemos, discriminemos. Me he llevado varias decepciones realmente profundas al conocer gente real que se parece tanto a su avatar como un perro a un buzón. No es tu caso, claro, ya que ni siquiera te conozco en persona. Pero si alguna vez nos encontramos, estoy seguro de que sería algo muy agradable, jejeje. Nos vemos, tío.

Bichejo dijo...

Y yo sabía que era lo que esperabas de mí, y no te iba a decepcionar!!!

Paso de sustitutos!!!!

videodromo dijo...

Me ha gustado mucho tu visión del film "The surrogates", creo que es muy acertada. Y en el fondo, yo creo que ese es el territorio que explora su director. Pero que podría haber hecho algo más contundente también. Pero me parece acertado tu post, si señor. Esta noche me meteré a chatear y seréééééééééé Christiano Ronaldo :P

Radagast dijo...

Bich, tú lo sabías, yo lo sabía y ellos tb lo sabían.

Videodromo, buenas tenga usted. Puesto a ser bruto el director, desde luego que podría haberlo hecho. Oye, si resulta que de verdad eres el Cristiano ése, no te sobrarán unos milloncejos, ¿no?
A cuidarse!!